Así descifran las palabras más polémicas de Trump sus seguidores en una de las ciudades más deprimidas de Pensilvania

Así descifran las palabras más polémicas de Trump sus seguidores en una de las ciudades más deprimidas de Pensilvania

Los sondeos auguran que Donald Trump está nueve puntos por detrás de su adversaria demócrata en Pensilvania: un estado sin el cual tiene casi imposible llegar a la Casa Blanca. Quizá por eso dedicó una parte de su intervención aquí a sembrar dudas sobre el resultado de las elecciones y a animar a sus seguidores a recorrer los centros de votación para evitar cualquier irregularidad. “En mi opinión, sólo perderemos en Pensilvania si hay fraude”, dijo el candidato republicano. “De verdad lo creo porque he estado en Erie y estaba la sala igual que aquí. Tenemos que llamar a las fuerzas del orden, a los sheriffs y a los jefes de policía y a cualquiera que esté pendiente. Espero que ustedes voten. Pero también espero que el 8 de noviembre vayan a examinar otros centros de votación y se aseguren de que todo está bien porque es alucinante que no exijan identificación para votar”. Las palabras de Trump sugieren que Estados Unidos tiene un problema grave de fraude electoral pero eso no es cierto. Así lo demuestra este informe que ha publicado ahora el profesor Justin Levitt y que reproduce este viernes el Washington Post. Levitt ha estudiado de forma exhaustiva cada proceso electoral de las últimas dos décadas y las cifras hablan por sí solas: apenas hay 31 casos de fraude entre 1.000 millones de votos emitidos desde el año 2000. El candidato republicano apuntó a Pensilvania porque es un estado que necesita para ganar y porque es uno de los estados que no ha aprobado una ley que exija presentar una identificación a la hora de votar. ...
Bush, Rice o Powell para presidente: el ascenso de los ‘write-in’ como voto simbólico contra Trump

Bush, Rice o Powell para presidente: el ascenso de los ‘write-in’ como voto simbólico contra Trump

  Las elecciones presidenciales del 8 de noviembre tienen la particularidad de enfrentar a dos candidatos impopulares. Esto puede beneficiar a terceros partidos, pero también empujar una de las tradiciones electorales más propias de Estados Unidos: el write-in, es decir optar por un candidato (real o ficticio) que no se presenta. Sobre todo Donald Trump ha dividido a su partido y ha dejado a parte de los votantes republicanos sin opciones. En un movimiento inédito, congresistas, senadores, altos cargos y comentaristas conservadores están declarando que se refugiarán en el write-in para no votar a Trump, pero tampoco a Hillary Clinton. Votos para Jeb Bush Así lo han dicho públicamente republicanos de primera fila. La congresista de Florida Ileana Ros-Lehtinen dice que votará por Jeb Bush, el exgobernador y excandidato. La senadora Susan Collins, de Maine, asegura que también se plantea apoyar simbólicamente a Jeb Bush o a Condoleezza Rice, que ha repetido las dos últimas elecciones que no tiene ninguna intención de volver a la política. El senador Mark Kirk, de Illinois, dice que optará por Colin Powell. El senador Lindsey Graham, de Carolina del Sur, dice que no irá a votar o también lo hará por alguien de manera simbólica que no se presente. Sin embargo, Carolina del Sur es uno de los nueve estados que no admite la opción de write-in. Si Graham hace eso, su voto no será registrado como válido. También hay algunos seguidores de Bernie Sanders que optarán por votar por el senador de Vermont aunque no se presente. Sin embargo, entre los demócratas, no hay figuras públicas relevantes que hayan declarado su intención de...
El único resultado al que puede aspirar ahora Trump: ¿qué ocurriría si empata con Clinton?

El único resultado al que puede aspirar ahora Trump: ¿qué ocurriría si empata con Clinton?

  La diferencia en Pensilvania a favor de Hillary Clinton se está agrandando, una mala noticia para Donald Trump, que, si se cumplen las encuestas, se está quedando sin opciones viables para llegar a los 270 votos electorales que se necesitan para ser presidente. Larry Sabato, el politólogo de la Universidad de Virginia, ya ha pasado oficialmente Pensilvania de la columna de “se inclina hacia los demócratas” a la de “probablemente demócrata”. En este escenario, Trump tendría que aspirar a ganar todos los estados donde tiene ahora ventaja y todos los estados donde van por delante los demócratas. Estos estados marcados en gris son los que tienden hacia Clinton y por los que Trump podría luchar. Click the map to create your own at 270toWin.com   Ganar todos sería difícil para Trump, pero estos estados que tienden hacia Clinton son los más ajustados. En algunos casos, mucho, como Iowa, Florida o Carolina del Norte, y en otros, menos, como New Hampshire. Si el candidato republicano consiguiera batir esta tendencia y quedarse con todos estos estados, estaría ante el escenario que ahora mismo sería lo máximo por lo que podría luchar: el empate a 269 votos electorales. Así quedaría el empate. Click the map to create your own at 270toWin.com   Esta web, 270towin, muestra 32 posibles escenarios de empate. Todos muy improbables, pero no imposibles. ¿Qué pasaría en ese caso? Si hay un empate, la responsabilidad pasa a la Cámara de Representantes, que lleva más de un siglo sin intervenir en el resultado de unas elecciones presidenciales. En realidad, nunca ha habido un empate exacto del colegio electoral entre...
Nueve cosas que quizá no sepas del Servicio Secreto

Nueve cosas que quizá no sepas del Servicio Secreto

Las palabras de Donald Trump en Carolina del Norte han colocado el foco de la campaña sobre el Servicio Secreto: la institución entre cuyas misiones se encuentra proteger al presidente de Estados Unidos y a los candidatos a su sucesión. ¿Pero cómo funciona el Servicio Secreto y cómo elige a sus empleados? ¿Cuándo se creó, a quiénes protege y qué otras tareas desarrolla? Estas y otras preguntas intento responderlas a continuación. 1. ¿Qué es el Servicio Secreto?  El Servicio Secreto nació en julio de 1865. Habría nacido unos meses antes si no fuera porque la legislación que lo creaba esperaba la firma de Abraham Lincoln el día en que fue asesinado en el Teatro Ford. El Servicio Secreto no nació para proteger al presidente sino para combatir la falsificación de moneda. Los expertos calculaban entonces que un tercio de los dólares en circulación eran falsos y ninguna agencia federal tenía poderes para combatir ese delito. Tampoco para investigar los robos de bancos o el juego ilegal. Ese fue el cometido de los agentes del Servicio Secreto durante sus primeras tres décadas hasta 1901. Ahora siguen tiendo entre sus funciones investigar la falsificación. 2. ¿Cuándo empezó a proteger al presidente? Después del asesinato del presidente republicano William McKinley por un anarquista en septiembre de 1901. El magnicidio empujó al Congreso a incluir entre las tareas del Servicio Secreto la protección del presidente. Desde entonces una parte de sus agentes han asumido esa función. 3. ¿Quiénes pueden enrolarse?  Puede pertenecer al Servicio Secreto cualquier ciudadano de Estados Unidos que esté dispuesto a aportar un análisis de orina y someterse a una...
A Trump le empieza a fallar la fuerza en Twitter: el candidato tuitea menos y tiene poca relación con su partido

A Trump le empieza a fallar la fuerza en Twitter: el candidato tuitea menos y tiene poca relación con su partido

  La campaña de Donald Trump apenas ha invertido en contratar empleados o en anunciarse en los estados clave. Cerca de la mitad de su presupuesto sigue viniendo del propio candidato y hasta el mes pasado no empezó un esfuerzo más tradicional de recaudación de fondos. Hasta ahora ha confiado en los tuits del candidato como principal arma de comunicación. Pero, ¿hasta dónde llega su fuerza? Hay indicios de que está mermando y de que la campaña y/o el candidato están perdiendo entusiasmo por esta red social. No está en el top 100 La cuenta de Trump tiene más de 10 millones de seguidores. Son cerca de dos millones más de los que tiene Hillary Clinton. Pero la cuenta del republicano no está entre las 100 más seguidas de Twitter. La primera es la de la cantante Katy Perry, con más de 91 millones. El presidente Barack Obama está en cuarta posición, con más de 76 millones de seguidores en su cuenta personal (tiene otra como presidente). Según una herramienta de análisis de Twitter, si sigue a este ritmo, Trump rondará los 13 millones de seguidores para las elecciones del 8 de noviembre. Todavía muy por detrás de las cuentas del Real Madrid o del primer ministro indio. Como le sucede a quien tiene millones de seguidores, Trump tiene cuentas que le siguen que son robots creados de manera automática. Algo más del 40% de sus seguidores son considerados “falsos”, es decir más de cuatro millones de cuentas, según la herramienta de auditoría de cuentas Twitter Audit. En comparación, Hillary Clinton tiene un 36% de seguidores que no son ni personas...
Rascacielos, innovación y ‘startups’ pujantes: el otro Detroit del que no habla Donald Trump

Rascacielos, innovación y ‘startups’ pujantes: el otro Detroit del que no habla Donald Trump

Donald Trump retrató este lunes a Detroit como el símbolo del declive de Estados Unidos y se presentó como el hombre llamado a reflotar la economía de la ciudad. Pero hace tiempo que Detroit dejó atrás sus peores días. El alcalde Mike Duggan anunció la salida de la quiebra en diciembre de 2014, sus rascacielos albergan las sedes de nuevas empresas y la ciudad rejuvenece: en 2017 estrenará un sistema de alquiler de bicicletas y una sucursal de la cadena de moda de hamburgueserías Shake Shack. Detroit es aún una ciudad con muchos problemas. El 40% de sus habitantes vive en la pobreza y su renta per capita ronda los 15.000 dólares: más o menos la mitad de la media del país. La tasa de paro es todavía demasiado alta y muchos residentes sufren el estigma de vecindarios sin apenas servicios públicos y con demasiados solares vacíos, fruto del declive económico y la despoblación. Detroit llegó a tener casi dos millones de habitantes en 1950. Desde entonces su población se ha ido reduciendo por el cierre de las fábricas, los disturbios raciales y la huida a los suburbios acomodados de parte de la población. Hoy la ciudad apenas tiene 677.116 habitantes según las cifras municipales. Pero se extiende a lo largo de 36o kilómetros cuadrados: una superficie donde cabrían Boston, Manhattan y San Francisco. Algunas cifras hablan por sí solas. En 2014, sólo funcionaban 35.000 de las 88.000 farolas de la ciudad según este artículo del New York Times. El ayuntamiento había derruido 114.000 casas que amenazaban ruina y tenía pensado derruir otras 80.000. La despoblación se recrudeció durante la...