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Enfrentando la obesidad infantil: la diferencia entre la buena salud y el peso nocivo
Hay una tendencia
alarmante en la salud de los jóvenes hispanos que
viven en los Estados Unidos: los índices cada vez
mayores de obesidad y de enfermedades crónicas relacionadas,
tales como la diabetes tipo 2, el colesterol y la
presión arterial elevadas están afectando negativamente
la salud y el bienestar de nuestros niños (Declaración
sobre la diabetes, audiencia del Congressional Hispanic
Caucus, 1999). La comunidad hispana debe saber que
la obesidad y el sobrepeso están estrechamente relacionados
con estas enfermedades. Este es ciertamente un problema
entre los adultos, pero cada vez más frecuentemente,
los niños hispanos también están mostrando señales
de que padecen estos graves problemas de salud. |
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La investigación muestra que el 30.4%
de todos los niños hispanos en los Estados Unidos
tienen sobrepeso, comparado con el 25% de los niños
caucásicos. Además, los adolescentes hispanos nacidos
en los Estados Unidos de padres inmigrantes tienen
el doble de probabilidad de tener sobrepeso que
los adolescentes que nacieron en el exterior y se
mudaron a los Estados Unidos (Estudio longitudinal
nacional de la salud adolescente, 1998).
Hay muchas razones para esto. Entre ellas está el
impacto de la aculturación. Más que nunca, los padres
de familia y niños hispanos están incorporando a
sus dietas una mayor cantidad de comida rápida en
vez de los alimentos tradicionales. El hecho de
que muchas madres están trabajando fuera del hogar
implica que no pueden controlar la calidad de los
alimentos ingeridos por sus niños. Además, el aumento
en los comportamientos sedentarios (inactivos) significa
que los hispanos no son tan activos como antes.
Hay una mayor dependencia en los automóviles o el
transporte público y las personas ya no caminan
ni van en bicicleta a sus trabajos o a la escuela
como hace 20 años. Además, ha habido un gran aumento
en la cantidad de tiempo que los niños dedican a
mirar TV y a jugar con los videos juegos en vez
de jugar afuera.
Dentro de la comunidad hispana hay un concepto erróneo
acerca de lo que significa ser “saludable”. Para
los hispanos, el concepto de salud consiste en tener
bastante comida y la ausencia de enfermedades pero
no incluye las comidas balanceadas y nutritivas
y la actividad.
La actividad física y en grupo es una parte importante
de un estilo de vida saludable para los niños. Sin
embargo, la relación entre la actividad física y
sus beneficios a largo plazo para la salud no ocurre
naturalmente para muchos en la comunidad hispana
(grupos de enfoque realizados por Garcia360°, 2002).
Es fundamental informar que la participación en
actividades físicas, junto con una buena nutrición,
es absolutamente necesaria para prevenir la obesidad
en nuestros niños.
Que pueden hacer los padres de familia para ayudar a que sus niños sean sanos?
Hay varias cosas que los padres
de familia pueden hacer para ayudar a minimizar
estas inquietudes acerca de la salud. Si usted cree
que su niño tiene sobrepeso, no lo ponga a dieta
sin consultar a un médico previamente. En vez, enfóquese
en aumentar la cantidad de actividad física y grupal.
Anime a sus niños a que prueben nuevas actividades
y apóyelos en esta búsqueda.
Esto puede ser un desafío para algunos niños, especialmente
si la actividad no ha sido parte de sus vidas en
el pasado. Si su niño no ha sido activo antes, anímele
a que comience al realizar 30 minutos diarios de
actividades que sean de su agrado, aumentando gradualmente
hasta 60 minutos diarios, la mayoría de los días
de la semana. Hay varias cosas que usted puede hacer
para animar a sus niños, por ejemplo:
- Camine o use la bicicleta para ir a la escuela
- Únase a un equipo local de fútbol o regístrese para una clase de baile
- Ofrézcase voluntariamente a limpiar el parque del vecindario
- Tome una clase de arte
- Juegue al baloncesto con sus amigos
- Túrnese con los padres del vecindario para controlar a los niños mientras juegan
Otras formas de ayudar a que sus hijos desarrollen hábitos saludables incluyen:
- Disfrute sus comidas en familia
- Participe en actividades para toda la familia
- Limite la cantidad de tiempo que sus hijos
pueden mirar TV a no más de dos horas al día.
Los niños que miran más TV tienen menos probabilidad
de participar en actividades (Facultad Annenberg
de Políticas Públicas, 2000).
- Controle lo que sus hijos comen mientras miran
TV, ya que la cantidad de comida consumida tiende
a ser mayor cuando se está mirando la TV (JAMA,
1998).
- Dé el ejemplo con comportamientos saludables tal como comida adecuada y actividad física en forma habitual.
Para más información, visite el sitio Web bilingüe
www.VERBparents.com.
VERB. Ponte las Pilas.
VERB es una campaña cuyo objetivo es lograr que los niños de 9 a 13 años, un segmento también conocido
como tweens o preadolescentes, se mantengan activos. VERB motiva a los tweens a que encuentren su
propio VERBO o que prueben uno nuevo, ya sea dibujar, correr, jugar al fútbol, cantar, bailar o participar
en cualquier otra actividad positiva que ellos ya disfrutan o desean descubrir. VERB es posible gracias a los Centros para la Prevención y Control de Enfermedades (CDC), dependientes del Departamento Estadounidense de Servicios para la Salud y Humanos.
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